La miel es un alimento natural que se ha utilizado desde siempre como endulzante y complemento de una alimentación equilibrada. Su principal ventaja es que aporta energía de forma natural, gracias a los azúcares simples que contiene. Además, su sabor, aroma y textura hacen de la miel una alternativa natural al azúcar refinado, ideal para disfrutar en infusiones, postres o directamente del tarro.
Sí, la miel es segura para niños mayores de un año.
No se recomienda ofrecer miel a bebés menores de 12 meses, ya que podría contener esporas naturales de Clostridium botulinum.
En el envase encontrarás una fecha de consumo preferente. Sin embargo, la miel es un alimento que prácticamente no caduca si se conserva adecuadamente.
Con el tiempo, puede cristalizarse, algo completamente natural que demuestra su pureza. Esta transformación no afecta a su calidad ni a su sabor.
Debe guardarse en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa del sol, con el envase bien cerrado para evitar la absorción de humedad y olores externos.
La cristalización es un proceso natural y no indica que la miel esté en mal estado. Si se desea volver a su estado líquido, puede colocarse el envase al baño maría a baja temperatura (no superar los 40 ºC) para no alterar sus propiedades naturales.
Nuestra miel de flores es 100 % pura, sin aditivos ni mezclas, elaborada de forma artesanal por nuestras propias abejas.
Ellas recolectan el néctar y el polen en nuestro bosque comestible y huerto ecológico, y también en el bosque autóctono gallego que nos rodea.